
Tremendo dolor sobre la realidad de una América Latina desangrada bajo la sumisión de una educación decadente y la falta de manejo adecuado de los medios, en países como el nuestro que, todavía estamos con olor a tierra caliente, no se han hecho conscientes acciones efectivas insertadas dentro de lo cultural, como cotidiano el respeto a la humanidad en sus edades y géneros.
Israel Medina Un amigo mío mejicano, alcanzó por esta magia de la internet una documental denominado "BAJO JUAREZ" a todos sus amigos, que más allá del momento político que pueda vivir México me recuerda a la descarnada lucha de Sendero Luminoso contra todos y todos contra Sendero, por consiguiente en el Perú estuvimos en alguno de los bandos, y con la misma expresión de dolor que se evidencia en el documental en mención, todavía recordamos Callara, Uchurakay, Tarata, Ayacucho, Andahuaylas, Satipo... todos los rincones donde la sangre fue empapando las tierras peruanas, la desaparición de miles de niños que sin registro, nadie los pide, pues sus padres y madres también han sido parte de los desaparecidos; mujeres, niños y varones que han vivido la violenta infamia de la violación sexual, que sin morbo, podemos entender la tragedia de ser humanos en tiempos violentos y callados; una muestra de esta verdad ya es la reciente obra cinematográfica de Claudia Llosa, con "La teta Asustada".
Pero la pequeña idea no queda allí, pasa que la violencia de matanzas masivas a manera de guerrilla ha sido desarticulada en casi un 99 % pero la violencia jamás se ha vencido porque jamás fue combatida por ninguno de los gobiernos, no existe una política de paz efectiva y guiada por algún ministerio, la paz y la educación van de la mano pues se requiere personas con la intelectualidad despierta por ello hagamos una reflexión sobre las actitudes que tomamos en estos tiempos donde las guerras se han abierto junto a la tecnología y los medios de comunicación, cuando encontramos en nuestro cotidiano caminar afiches de niños, mujeres y varones desaparecidos, ¿cuántas veces nos hemos detenido a tomar un número telefónico de los afiches estos?; cuántas veces callamos la violencia de la que somos casi partícipes en nuestras familias, en medio de nuestros vecinos, en las calles, en el trabajo, en los colegios hasta de los medios de comunicación que han canalizado la nueva esclavitud de la mujer a través de la pornografía y más; acaso esto no alienta a las mentes enfermas buscar víctimas?
Entonces ¿qué tanto somos partícipes y silentes estimuladores de la violencia?, acaso podemos caminar por las calles pensando que los y las más desprotegidos no son una responsabilidad para quienes somos conscientes? …para quienes si lo son… ¡bravos!. Cuánta agudeza podemos tener en descubrir con solo ver las actitudes de personas que pasean por las calles mirando lascivamente a las niñas, púberes, niños y mujeres y pues bien ¡PASEMOS A LA ACCIÓN!, el que después de leer esto y no actúa y se calla, es un cobarde egoísta que le da igual ver al eros y tánatos manipulando en los diarios “chicha” nuestras mentes con una imagen de una accidente con alguien mutilado y al costado una despampanante rubia “al pomo”, o morocha bien “Taipa” o… igual como fuere, desnuda, para todo gusto hay…
Y eso está en lo cotidiano, dejamos que nuestras mordazas sociales, una economía con galope de última recta, perdonemos las miserias que nos van metiendo por los ojos y hasta en muchos casos obligando a consumir, recordemos que consumir no es solo el hecho de “comprar” sino basta con mirar y entender, algunas veces solo mirar.
Esto, dentro y fuera de la vida legal e ilegal de nuestras sociedades
Para concluir, los invito a mirar el video y de esta manera entender cuántos Juárez tenemos en muestro cotidiano y las acciones que podemos tomar desde los simples caminantes de las calles ya sean de tierra o de asfalto, igual, asumamos el poder que la libertad de ser humanos nos ha sido dada con consciente comunicación y organizándonos frente a las autoridades, frente a los corruptos e inmorales ocupando espacios de comunicación serios y sobre todo creando consciencia a quienes podamos llegar sea cual fuere la edad.
Israel Medina Un amigo mío mejicano, alcanzó por esta magia de la internet una documental denominado "BAJO JUAREZ" a todos sus amigos, que más allá del momento político que pueda vivir México me recuerda a la descarnada lucha de Sendero Luminoso contra todos y todos contra Sendero, por consiguiente en el Perú estuvimos en alguno de los bandos, y con la misma expresión de dolor que se evidencia en el documental en mención, todavía recordamos Callara, Uchurakay, Tarata, Ayacucho, Andahuaylas, Satipo... todos los rincones donde la sangre fue empapando las tierras peruanas, la desaparición de miles de niños que sin registro, nadie los pide, pues sus padres y madres también han sido parte de los desaparecidos; mujeres, niños y varones que han vivido la violenta infamia de la violación sexual, que sin morbo, podemos entender la tragedia de ser humanos en tiempos violentos y callados; una muestra de esta verdad ya es la reciente obra cinematográfica de Claudia Llosa, con "La teta Asustada".
Pero la pequeña idea no queda allí, pasa que la violencia de matanzas masivas a manera de guerrilla ha sido desarticulada en casi un 99 % pero la violencia jamás se ha vencido porque jamás fue combatida por ninguno de los gobiernos, no existe una política de paz efectiva y guiada por algún ministerio, la paz y la educación van de la mano pues se requiere personas con la intelectualidad despierta por ello hagamos una reflexión sobre las actitudes que tomamos en estos tiempos donde las guerras se han abierto junto a la tecnología y los medios de comunicación, cuando encontramos en nuestro cotidiano caminar afiches de niños, mujeres y varones desaparecidos, ¿cuántas veces nos hemos detenido a tomar un número telefónico de los afiches estos?; cuántas veces callamos la violencia de la que somos casi partícipes en nuestras familias, en medio de nuestros vecinos, en las calles, en el trabajo, en los colegios hasta de los medios de comunicación que han canalizado la nueva esclavitud de la mujer a través de la pornografía y más; acaso esto no alienta a las mentes enfermas buscar víctimas?
Entonces ¿qué tanto somos partícipes y silentes estimuladores de la violencia?, acaso podemos caminar por las calles pensando que los y las más desprotegidos no son una responsabilidad para quienes somos conscientes? …para quienes si lo son… ¡bravos!. Cuánta agudeza podemos tener en descubrir con solo ver las actitudes de personas que pasean por las calles mirando lascivamente a las niñas, púberes, niños y mujeres y pues bien ¡PASEMOS A LA ACCIÓN!, el que después de leer esto y no actúa y se calla, es un cobarde egoísta que le da igual ver al eros y tánatos manipulando en los diarios “chicha” nuestras mentes con una imagen de una accidente con alguien mutilado y al costado una despampanante rubia “al pomo”, o morocha bien “Taipa” o… igual como fuere, desnuda, para todo gusto hay…
Y eso está en lo cotidiano, dejamos que nuestras mordazas sociales, una economía con galope de última recta, perdonemos las miserias que nos van metiendo por los ojos y hasta en muchos casos obligando a consumir, recordemos que consumir no es solo el hecho de “comprar” sino basta con mirar y entender, algunas veces solo mirar.
Esto, dentro y fuera de la vida legal e ilegal de nuestras sociedades
Para concluir, los invito a mirar el video y de esta manera entender cuántos Juárez tenemos en muestro cotidiano y las acciones que podemos tomar desde los simples caminantes de las calles ya sean de tierra o de asfalto, igual, asumamos el poder que la libertad de ser humanos nos ha sido dada con consciente comunicación y organizándonos frente a las autoridades, frente a los corruptos e inmorales ocupando espacios de comunicación serios y sobre todo creando consciencia a quienes podamos llegar sea cual fuere la edad.
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